Una repartidora de paquetes de 31 años ha sido acusada por error en redes sociales de vigilar viviendas en Teo, tras el aumento de robos en el municipio limítrofe con Santiago. El señalamiento, que se originó en publicaciones del grupo de Facebook ‘Vivir en Teo’ el 2 de marzo, vinculó una furgoneta roja que circulaba despacio por varias parroquias con una supuesta actividad sospechosa, lo que obligó a la joven a defenderse públicamente. La afectada asegura que su comportamiento al volante respondía a su trabajo de reparto y que la campaña en su contra le ha generado insultos y confrontaciones mientras realizaba su jornada. El contexto de alarma social se debe a una serie de asaltos atribuidos a la llamada ‘banda del Volvo’, que ha elevado la tensión entre los vecinos.
En el mensaje que la mujer difundió en el mismo grupo, ella explica su identidad y su actividad para aclarar malentendidos: se presenta como autónoma que trabaja en la ruta de CTT Express en Teo y denuncia que las sospechas vertidas en la red han derivado en situaciones desagradables. Según los postes compartidos por decenas de usuarios, la furgoneta roja circulaba lentamente y se detenía varias veces, lo que algunos interpretaron como vigilancia de domicilios. La publicación inicial fue compartida numerosas veces y generó reacciones de vecinos que pedían anotar la matrícula y avisar a la Policía Local, contribuyendo a amplificar la alarma.
Varios comentarios en el hilo acusaron de forma directa a la conductora, e incluso hubo quien aseguró haber discutido con ella en Cacheiras, según reflejaban los intercambios. La joven responde que su ritmo de circulación se debía a la naturaleza de su trabajo, con paradas frecuentes para dejar paquetes y verificar direcciones, y solicita respeto para poder realizar su trabajo con normalidad. Relata también que, por culpa de las acusaciones, ha recibido insultos cuando coincidía con vecinos y ha sido objeto de miradas y reproches que han entorpecido su labor cotidiana.
Los hechos se inscriben en un periodo de inquietud municipal: el Concello de Teo lleva semanas preocupado por el repunte de delitos en distintas áreas rurales y urbanas del municipio. Las fuerzas de seguridad investigan varios asaltos que, según fuentes vecinales, responden al modus operandi de un grupo organizado que se desplaza en vehículos para perpetrar robos rápidos en negocios y viviendas. Esa sensación de vulnerabilidad ha llevado a muchos residentes a vigilar, a comunicar incidencias y a expresar su enfado o temor en redes sociales, a veces sin contrastar la información.
La dinámica de señalamiento en Facebook puso en evidencia los riesgos de la desinformación y la presión colectiva: una descripción de una furgoneta y una conductora joven bastaron para levantar sospechas, que se trasladaron a la vida real en forma de confrontaciones y agravio hacia una trabajadora. Varios vecinos reclamaron la actuación de la Policía Local o de la Guardia Civil tras las publicaciones, y algunos acusaron a los cuerpos de seguridad de no ser visibles en la zona, aunque no constan en los mensajes públicos actuaciones concretas por parte de las autoridades. La circulación de mensajes no verificados ha generado una tensión añadida en un momento ya delicado para la población local.
En su texto, la repartidora apeló a la calma y pidió explícitamente que cesaran los insultos: «Buenas tardes a todos los miembros de este grupo. Me llamo Andrea, soy autónoma de 31 años y trabajo para CTT Express», señaló para explicar su situación y pedir que dejen de increparla cuando la vean repartir. Su intervención buscaba poner fin a rumores y aclarar que su presencia en determinados puntos obedecía a su ruta de reparto y no a actividades ilícitas. La publicación pretende, además, disuadir a quienes podrían tomar medidas por cuenta propia basándose en suposiciones.
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