Siete personas necesitaron asistencia sanitaria este lunes tras colisionar dos turismos en la N-120, a su paso por la localidad de Barxa de Lor, en el municipio lucense de A Pobra do Brollón. El suceso, registrado en el kilómetro 507 de la vía, movilizó a sanitarios de 061, Guardia Civil de Tráfico y Bomberos de Monforte.
La alerta, a primera hora
Fueron alrededor de las ocho de la mañana cuando el Centro de Atención de Emerxencias 112 Galicia recibió el aviso. No lo dio ningún sistema automático ni una cámara de tráfico: fue un particular quien, encontrándose en el lugar, llamó para dar cuenta del choque. A nadie se le escapa que en carreteras como la N-120, que atraviesa la comarca de Terra de Lemos con un tráfico intenso, ese primer aviso de un testigo suele marcar la diferencia en los tiempos de respuesta.
Siete heridos. La cifra habla por sí sola de la magnitud del dispositivo que hubo que activar en un tramo que, por suerte, se encuentra cerca de núcleos con recursos de emergencia.
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La coordinación del 112 puso en marcha un amplio dispositivo. Urxencias Sanitarias de Galicia-061 se hizo cargo de la atención médica de las siete personas afectadas. Pero no fueron los únicos: hasta el kilómetro 507 se desplazaron efectivos de la Guardia Civil de Tráfico, encargados de instruir las diligencias habituales y regular el tránsito, así como los Bomberos de Monforte de Lemos y el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) de la zona.
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Ver planes de hosting →Completó el despliegue el personal de mantenimiento de la carretera, tarea nada desdeñable cuando hay dos vehículos siniestrados sobre la calzada y una vía principal que debe quedar asegurada cuanto antes. Demasiados frentes como para improvisar.
Mala mañana en la misma carretera
Lo cierto es que la N-120 no empezó bien el lunes. A primera hora, y ya en la provincia de Ourense, la misma vía fue escenario de otro accidente: un camión que transportaba unos 180 cerdos volcó, y varios de los animales acabaron cayendo al Miño. Dos siniestros en una sola mañana en el mismo eje viario.
No es menor el dato. La N-120 es una de las arterias que conecta Galicia con el interior peninsular, y su trazado a su paso por la Ribeira Sacra acumula tramos exigentes para quienes la recorren a diario. Que en cuestión de horas registre un choque con siete heridos y un vuelco con carga ganadera dice poco o nada del estado de la carretera —eso lo dirán las investigaciones— pero mucho del nivel de uso y de riesgo que concentra.
Quedan preguntas abiertas
La fuente de información disponible no precisa ni la gravedad de los heridos ni las causas que pudieron provocar la colisión de Barxa de Lor. Serán los agentes de la Agrupación de Tráfico quienes determinen qué ocurrió en ese kilómetro 507, como hacen tras cada siniestro de estas características. Mientras tanto, los siete asistidos por el 061 son el dato que permanece.
Conviene recordar que cada incidente de este tipo se suma a una conversación pendiente sobre la seguridad de las carreteras gallegas, especialmente en época estival, cuando el tráfico se multiplica. ¿Cuántos avisos más como el de este lunes, en Barxa de Lor o en cualquier otro punto de la N-120, harán falta para que la prevención deje de ser una asignatura aplazada? La pregunta no es retórica. Mañana a las ocho de la mañana, alguien volverá a marcar el 112.
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