Un grupo de visitantes extranjeros acabó necesitando la ayuda de los voluntarios de Protección Civil de O Vicedo para recuperar su furgoneta, que había quedado atrapada en un sendero peatonal a escasos metros de la playa de Caolín. El vehículo patinaba sobre las raíces que invaden el camino y no lograba remontar la pendiente por sus propios medios.
De paseo a pie a un atasco inesperado
Todo empezó como una excursión tranquila. Una pareja de turistas extranjeros que recorría la zona bajó primero andando hasta el arenal vicedense, situado en las inmediaciones de la baliza de O Vicedo Vello. Al comprobar que la senda parecía suficientemente amplia, tomaron una decisión que a la postre resultaría problemática: regresar con la furgoneta y acercarla casi hasta la entrada de la playa.
Bajar fue sencillo. Subir, no tanto. Cuando intentaron salir por el mismo sendero, las ruedas del vehículo empezaron a patinar sobre las raíces de los árboles próximos, que, según consta, invaden buena parte del camino. Por más que lo intentaron, la furgoneta no conseguía ganar tracción. Ahí vino el apuro.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →El rescate, con cabrestante y a última hora
Quien conducía, un hombre de mediana edad, buscó ayuda junto con un vecino de la zona. La respuesta llegó de la agrupación local de Protección Civil, cuyos voluntarios se personaron en el lugar a última hora de la tarde del sábado, en torno a las ocho.
¿Necesitas hosting para tu web?
Hosting rápido y seguro en España desde 2,95€/mes. Soporte 24/7 en español.
Ver planes de hosting →La solución fue la clásica, la de toda la vida: un cabrestante sujeto a la furgoneta y la tracción del vehículo de los voluntarios. Tirando con paciencia, consiguieron retirar el automóvil del sendero y devolverlo a terreno firme. Sin daños personales y con los turistas, presumiblemente, con una anécdota que contar a su regreso a casa.
Las mareas, otro aviso para quienes no conocen la costa
No acabó ahí la intervención. Los voluntarios aprovecharon para advertir a los visitantes de un riesgo que muchos forasteros desconocen: la oscilación de las mareas en aquella franja litoral. Y es que en la zona ya se dio la situación de que el mar, al subir, alcanzara algún automóvil que turistas habían dejado demasiado cerca del agua, sobre todo en enclaves portuarios con muelle o rampa de varado.
A nadie se le escapa que la combinación de veraneo masivo y desconocimiento del terreno es un cóctel frecuente en los concejos costeros de A Mariña. Los visitantes agradecieron tanto la advertencia sobre las mareas como el esfuerzo para extraer su vehículo del sendero. La lección, en cualquier caso, quedó servida.
Conviene recordar que los senderos peatonales del litoral gallego no están pensados para el tráfico rodado, y que ni su firme ni su anchura garantizan la circulación segura de vehículos. Lo de Caolín terminó en susto menor y en un remolque oportuno, pero podría haber acabado mucho peor, con un coche varado por la marea o dañado en una zona de difícil acceso. La señal más clara, quizás, es la que ya existía: si el camino se hace a pie, con el coche no se hace.
Te puede interesar:
Turismo en Galicia — 6.500+ establecimientos y planes
Imperial Perlas — Joyería y complementos
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad