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Veinte personas intentan saquear el Resurrection Fest de Viveiro tras su cierre

Veinte personas intentan saquear el Resurrection Fest de Viveiro tras su cierre

La madrugada posterior al cierre de la que ha sido la edición más grande de la historia del festival dejó un episodio que escapa de la rutina festiva. Una veintena de personas accedió al recinto con furgonetas y se dispuso a llevarse producto y material de las barras. La actuación conjunta del personal de seguridad y los agentes policiales destinados en Viveiro permitió detener a diez de ellos, aunque otras diez consiguieron huir.

Un operativo planificado al detalle

Nada apunta a la improvisación. Independientemente de quién estuviera detrás de la idea, lo cierto es que el desplazamiento hasta el recinto se hizo en furgonetas y con un objetivo claro: vaciar las barras de bebidas y todo el material susceptible de ser trasladado. La organización del festival detectó la presencia de estos grupos en la madrugada del domingo al lunes, apenas veinticuatro horas después de que concluyera el evento.

La rapidez de la reacción resultó determinante. El personal de seguridad del festival actuó de manera coordinada con los cuerpos policiales con presencia en Viveiro, y esa colaboración fructificó en la detención de diez personas cuando presuntamente se encontraban en plena operación. En su poder llevaban artículos cuyo valor superaba con creces lo que cabría atribuir a un simple hurto oportunista. Demasiado cálculo para demasiado poco escrúpulo.

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La mitad logró escapar

Diez detenidos. Diez fugados. La organización calcula que fueron alrededor de veinte las personas que accedieron al recinto con intenciones de robo, pero la mitad de ellas logró escapar antes de poder ser interceptadas. Esos diez restantes son los que constan en la denuncia formalizada ya en la comisaría vivariense, mientras el dispositivo trata de localizar a quienes se esfumaron en la oscuridad.

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No es menor el dato de que el acceso se produjera una vez concluido el festival. El momento elegido sugiere un conocimiento previo de cómo funciona el desmontaje de un recinto ferial de estas características: cuando caen los grandes focos mediáticos, cuando parte del dispositivo de seguridad se reduce, cuando las barras y los almacenes quedan cargados de producto antes de ser retirados. Ahí está la ventana de oportunidad que alguien quiso aprovechar con precisión milimétrica.

El festival más grande, también el más expuesto

Conviene recordar el contexto. Esta edición del Resurrection Fest ha cerrado como la más grande de cuantas se han celebrado en Viveiro, lo que implica un volumen de infraestructura, producto y material considerablemente superior al de ediciones anteriores. Más barras, más almacenes, más logística. Y también, inevitablemente, más superficie a vigilar cuando los conciertos terminan y el recinto entra en fase de desmontaje.

A nadie se le escapa que un festival de estas dimensiones genera una economía paralela. Durante los días de celebración, la concentración de asistentes en un mismo punto atrae no solo a aficionados a la música, sino también a quienes ven en la multitud una oportunidad para el lucro al margen de la ley. Lo ocurrido ahora, sin embargo, presenta un perfil distinto: no sucedió durante el evento, sino después. Y la organización del intento de robo —furgonetas, personas distribuidas, momento elegido— apunta a una estructura más compleja que el simple oportunismo individual.

Seguridad privada y policial, una cadena que funcionó

El hecho de que la detención se produjera gracias a la combinación de personal de seguridad del festival y agentes policiales subraya una realidad que muchas veces queda fuera del foco informativo. La protección de un macroevento no recae exclusivamente en los cuerpos de seguridad del Estado ni tampoco en empresas privadas, sino en una cadena de colaboración donde la rapidez de comunicación entre ambos lados resulta esencial. En esta ocasión, esa cadena funcionó: la alerta saltó, la intervención fue inmediata y el resultado fueron diez detenciones.

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Miguel Ángel Vázquez

Redactor especializado en economía y empresas. Cubre la actualidad económica de Galicia y España para Galicia Universal.

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